Jornada de infarto la vivida el pasado domingo en Badajoz durante la Fase Final del Campeonato de Extremadura de Judo para las categorías Infantil y Cadete. En esta última etapa de la competición se terminarían de perfilar los clasificados para el Campeonato de España en Edad Escolar.
BROCHE PERFECTO PARA UNA TEMPORADA LLENA DE BUENAS SENSACIONES PARA EL FUTURO
El objetivo marcado al inicio de la temporada para este grupo de competidores del Club Deportivo Rônin Judo Badajoz era aprender. La competición en sí es un aprendizaje contínuo, señalan los entrenadores, donde todos los errores van a una libreta para poder trabajar sobre ellos y corregir. «Ahora no nos interesa cargar de presión la espalda de nuestros deportistas; ellos tienen que aprender primero a disfrutar de los combates, a sentirse seguros y ganar confianza: con la actitud adecuada, los resultados que esperan vendrán solos» comenta su entrenadora, María Delgado.
El balance de la temporada es buen reflejo del compromiso e implicación de los deportistas que forman parte del grupo de competidores. La mayoría afrontaban su primera experiencia sobre un tapiz de competición con muchos nervios y algo de incertidumbre, nada que el rodaje futuro no pueda aplacar. Tal es el caso de la veterana del equipo Infantil, A. Trejo (-44 Kg), que tras proclamarse campeona del Campeonato de Extremadura Ne-Waza, obtener una medalla de bronce en la Supercopa Infantil «Villa de Montijo» (Extremadura) y un quinto puesto en la Copa de España Infantil «Ciudad de Santiago» (Galicia), culminaba con un tercer puesto en este campeonato.
LA ILUSIÓN POR EL PODIO
La representación del club recayó sobre seis competidores: cinco de categoría Infantil y una Cadete. Un total de tres bronces, una plata, un quinto y un séptimo puesto fue el cómputo de resultados obtenidos por los judokas de Rônin Judo Badajoz.



E. Jurado, judoka Infantil de +63 Kg femenino, se hacía con un segundo puesto sostenido durante las tres fases de competición; por su parte, A. Trejo, competidora Infantil de -44 Kg, repartiría puntos desde diferentes posiciones cuya suma la proclamaba tercera clasificada en su peso. M. Miralles -Cadete de -63 Kg femenino-, iría creciendo durante este campeonato hasta asentarse en el tercer puesto de su categoría.
En el cuadro masculino, R. Godoy firmaba por un tercer y orgulloso puesto en +66 Kg mientras que en -55 Kg, un peso concurrido, P. Guedes terminaría quinto mientras que A. Méndez se iría séptimo clasificado después de no haber podido puntuar en la última fase a causa del pesaje.


TRES FASES Y UN RESULTADO
El Campeonato de Extremadura Infantil y Cadete se divide en tres fases de competición. Cada competición suma una serie de puntos en función del puesto en el que vayan clasificando los competidores. Se trata, a fin de cuentas, de un sistema progresivo donde puede salirte todo o tener mala suerte y arrastrar las consecuencias de un mal día hasta el final.
La preparación física y psicológica es crucial en este momento ya que los niveles de frustración oscilan no solo en función del resultado, sino de la percepción de la actuación individual de cada judoka. Este proceso interno es más complejo en las edades que se trata -de 12 a 17 años-, donde una pequeña chispa puede hacer cambiar la actitud del competidor para bien o para mal, conduciéndole hacia un nuevo pico de motivación o haciéndole abandonar el deporte.
Es por esto que la intervención de los entrenadores es tan impotante. Un entrenador o entrenadora cualificado, que entienda el proceso y lo dote de la relevancia que merece, puede conectar con los competidores y levantarles después de cada caída. Objetivos corto, medio y largoplacistas, bien definidos, forman parte de la metodología de este club.

